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DEL PADRE:;;: MISSIONERO de la Compañía de Jesús;

AL PADRE LE CAMUS> de la misma Compañía.

ConftanthopJa en xj$g¿

FAX CHRISTL ,

Reverendo Padre mío.

O puedo demasiado presto dár a V. R¿ paite del excmplo edificativo, que acaba de dár á toda la Grande Ciudad de Consis tantinopla un joven Armenio! Catholico^ dé edad de veinte y dos años. Se havia en uña diversión banquete entregado con destemplanza al Vino i y valiéndose fus 'compañeros del estado en que le havia puesto fu embriagucza le empeñaron en que fe hídeíte de la Ley Mahometana } y a que tomalíc el Turbante. Haviendose disipado los humos del vino, y recobrado fu juicio , concibió lo que havia hecho con el mas vivo sentimiento , pero inutilmentesporque abrazando una vez la Ley de Ma-i homa, y poniendo sobre la cabeza el Turbante , nq administrate Ja Sania Comunión , porque no esperaba fino esta gracia para ir á declarar su creencia.

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Haviendole probado por algún tiempo y. asegurándome , quanto me era possible, de fu conk tanciá , alabé fu: resolución , y le dixe lo que! me inspiró el Señor , para fortificarle, y animarle á seguir una inspiración, que no dudaba ya que no Vi-, nieííede Dios.Haviendome sentado para confcssarle; se arrojó á mis pics , y fe acusó de fus pecados, con los mas vivos afectos de dolor, y ternura. Se havia desde fu Apostasia corregido de todos los defectos 3 á que está en este Pais expuesta laju-; ve'ntud. Acabada la confession , le mostré mi Cruel si xo : lo besó ,y derramó un rio de lagrimas. Luego le di algunos consejos , no sobre lo que havia de responder quando sueíse examinado jurídicamente,: porque se lo inspiraría el Señor , sino sobre el modo con que havia de hablar, esto es , que hablaíse con modestia , y no dixefTe palabra , que pudiefse: ofender á los Turcos* Havícndo comulgado, yda-: do gracias j salió de nuestra Casa'vestido de Am meñio , (! as si parecía siempre delante de mi) dexandó fu-vestido Turco; antes de entrar en nuestra Casa , y tomando un trage de Armenio, que le prestaba un amigo suyo Catholíco. Era neceflaria. esta precaución-; porque si fe probára , que huvieísemos cooperado á la conversion de un Turco, vería la Mission fu total ruina , y feria nuestra Cafa confiscada 3 y mudada en Mezquita.

Salió de nuestra Cafa para el Bezistein sque es liria especie de Lonja muy hermosa , donde íe jun-r tan los ComcrCiantes. Regló en poco tiempo. fus.

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negocios, porque los Armenios Catholicos, tan pasmados como edificados de la resolución que ha-, via tomado , sin querer ajustar quentas, le perdonaron ló.que :podía deberles; y- él de' fu parte perdonó los créditos , que tenia contra los otros.: tos-Comerciantes Turcos, unos por amistad,, otros por lastima de fus pocos años, hicieron todas las diligencias possibles , para quitarle de la cabeza U. determinación que havia tomado, ó por lo menos,; para obligarle; á que fe estuvieíse oculto. A todos respondió con modestia * y firmeza ,que mayor felicidad a que aspiraba , era de morir por la Religion Santa , que infelizmente havia abandonado. Algunos Soldados dé la Guardia, que paísaban por alli j oyendo la conversación , le descargaron cinco, 6 seis palos sobre la cabeza s le hicieron verter mucha sangre 3 y le.llevaron á la Cárcel. En-, tro en ella con tanta alegría, que se pasmaron los demás prisioneros. Se pufo en oración hasta la noche > y antes de tomar un poco de descanso » rogó á un Armenio, que estaba en la Cárcel por deudas, que le despertasse á tal hora , para bolvec. á tener oración. Él dia siguiente le visitaron mu-; chos Turcos , y no ahorraron promefsas, ni ame-i. nazas para hacerle mudar de animo , pero redbíc-« ron todos la misma respuesta. Viendo el Agá de \x Cárcel, que no havia esperanza de vencerle , le; hizo llevar al Divan del Gran Visir.

Compadeciéndose este Ministro de sus pocos años, y de fu amable semblante, le ofreció eni-upieos i y una grueíTa pension, isi mudaba dé parecer»; y Religion. Agradeció el joven las ofertas, y le tefgondio „que los bienes con que quería colmará ¡

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y'tocia su protección , no podian librarle de íos suplicios eternos, si moría fuera de la Religion Catuolica. Insistió mas, y mas el Ministro , y nublándole como Amo, le dixo , que si no obedecía al instante, le condenaría á muerte. Es> Señor, replicó el joven , la única gracia que os pido, y es la mayor que puedo recibir en esta vida. Hizo entonces el Visir señal que le cortaísen la cabeza , y fué llevado al lugar del suplicio. Antes de salir del Serrallo, se encontró con el Gran Señor, que iba acompañado del Gefe de los Eunucos: fe acercó este al joven , y en nombre del Principe le ofreció mucho mas, que el Gran Vifínpero fueron sin efecto fus prometías, y sirvieron solamente para manU festar mas el valor del joven, y darle ocasión de confeffar á Jesu-Christo en presencia del Sultán. Aunque cargado de cadenas, sacó del pecho su Rosario, y lo rezó durante el camino. El gozo interior que sentía , se manifestaba en su semblante. Llegando á la puerta grande del Serrallo , que es el lugar del Suplicio , fe pufo de rodillas, hizo la señal de la Cruz, y levantando los ojos al Cíelo, sin mostrar la mas minima turbación , recibió un solo golpe, que separó la cabeza del cuerpo.

Quedó fu cuerpo expuesto en la calle , coma es costumbre: fueron los CathoÜcos á cumplir con fu devoción, y medíante algún dinero, recogieron la sangre en sus pañuelos. Su cara , lexos de desfigurarse con la muerte , pareció tan hermosa, que los mismos Tuteos quedaron pasmados. Es costumbre , que queden los cuerpos por tres días en la calle, y fe guarda con todos los que mueren ajusticiados ; pero fus compatriotas > los CotpmXlVy Ha raer-.

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