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dazos de este metal,ó que havian aprendtdo,y tenido' conocimiento de ello, por los que havian vivido con Nob porque no es ercible^ue huvíefse este Patriarca edificado el Arca sin el socorro de algún ínstru-* mentó de hierro; ó por lo menos no he visto Autor» que diga lo contrarió.' Pero dirá alguno s que podía Noé tener hierro en el Arca , sin íabef de que tier^ ra fe havia sacado. Me parece que no tiene verisimilitud ; pero aunque fuera afsi , era mas fácil á los descendientes de Noc de reconocer esta tierra, que á los que no haviendo visto hierro, no reman idea alguna de este-metal a y no sabían aim si existia i y; por con sigúfefóé minea se ks ha vía ofre-n cido el buscárlo.

Si-havian los hombres tenido algún conocí-t miento del hierro desde el tiempo de Noé , ó an-j tes, desde el tiempo de Tubalcain", cómo lo congelarais por las exprcfsiones del Genesis : cómo, puede haver sucedido, que algunas Naciones , aun aquellas, que después de la dispersion ,fueron á habitar elPais, donde havia hecho hierro TübaJ-i cain , fe olvidaron de tai modo de lo qúe- era hierro, y del mudo con que fe-'hacia , que para fuplic la falta de tin metal tah neceslario , tuvieron que fé^irfe delas piedras, que'llamamos rayos, dem*a* riera y que pastaba un hombre una parte de fu vida en agujerear, aguzar, y enmangar estas piedras en figura de hacha , ü de otro instrumento semejante?, Todo lo dicho prueba ,como lo haveis notado muy bien , la larga ignorancia , que fe havia tenido del hierro. Confieíso que no es fácil eoii;prchcndv.r, ■ comí) íc perdió este conocimiento emre los Pue.klos -.antiguos, cómo entre los que fueron a .po-* War la America , havicndose siempre conservad* entre los Chinos , sin que por fus libros, ni por otro modo alguno , fe pueda determinar cn qué tiem* po comenzaron á conocerlo;

Dirá alguno- para divertirse , que en tiempo^ de la dispersion1, los que caminaron ázía la China,, mas atentos'que los otros , llevaron consigo palas, azadones; planas, y otros instrumentos, con que ha-i ifíanvedificado la Torre; 6 hablando con' mas seriedad , dirá quiza algunorquelos;ChÍnos,.descendientes sin duda.aiguna'de Séin , hijo mayor de Noe, recibieron de este Padre privilegiado algunas noticias , que no fueron comunes entre los descendientes, de Chám, y Japhet, y que con el tiempo fueron olvidadas por algunos descendientes de San, principalmente; de aquellos , que no caminaron ázia el Oriente ? Sea lo que fe fu else de eíso , no se halla en la China vestigio alguno de no haverse conocido el hierro, ni piedra alguna trabajada para suplir su falta ; por lo menos los.Letradosdc oy día nunca oyeron hablar de- ella. Seria sin embargo temeridad afirmar, que no fe hallan algunas de estas piedras labradas en las minas , ó en los montes de este grande Imperio. Y si por acaso haJ)o alguna , tendré cuidado de embiaría. Acuérdese V. md. que si al Grande Emperador Tu huvieran falcado instrumentos de hierro, no huviera podido cortarlas montanas , ni abrir tan grandes canales, para dar libre salida á las aguas , que inundaban las cierras.

Bien conoció V. md. que no me feria fácil responder á la segunda pregunta que me hace : es á

saber, si cn la China nacen cada año mas hijas, que

hihijos* Lo he preguntado á muchos, y fon de parexev s que el numero es poco mas , ó menos igual. Yo les replicaba, que supuesta la -vcrdadde lo que ^¡decían, havia una especie de injusticia de tomar muchas mugercs 3 sin dexar algunas á los que se.qriifíefsen casar: me respondieron, que entre los .hombres fe hallaban muchos Eunucos, y pobres, que renunciaban .al ¿matrimonio , por no tener.con qué •alimentar una-muger. Obsérvese aquí 3 que en la Dinastía precedente estaban el Palacio Imperial, y las Cafas de los Grandes llenas de Eunucos de ^buena.familia 3 porque subían muchos de ellos á Jas primeras Dignidades del Imperio; y que era ^costumbre , y moda 5 entregarles¿enteramente:el cuitdado.de los negocios domésticos, .No sucede lo mismo .acra, porque no dexan los Tártaros autoridad -'alguna á los.Eunucos, por haver-en otro .tiempo ufado mal de fu,poder, y causado grandes alboroc tos en el Estado : oy día fon los Eunucos de la hez del Pueblo, ó uno? pobr.es Aldeanos , que no .tie,*nen con que,cafarse. t Aunque parece bastante cierto, que entre Jos niños que nacen:en Pekín, fon mas las hembras, que Jos varones : es cierto sin embargo , que si al sin de cada año-fe.contaran los niños que viven ,.y.han nacido en él mismo ráíio, fe hallarían muchos mas ñluchachos.que muchachas ; porque entre las muchas criaturas.qucvíon expuéstas,cafi todas fon ni ¡jas; y rara vc¿, entrecknto que fe.exponen, fe encuentran tres muchachos. Áfsi lo .testifican ,unánimemente los que embiamos cada dia á bautizar, las • desgraciadas victimas de la. miseria de sus padres, ü de la crueldad de fus Amos, fíenlo que podre

de

deeír lo mismo de las otras grandes Ciudades , 5rí que fe hallan muchos Esclavos; porque en las Aldeas , y Lugares habitados por un pobre Pueblo, o por Labradores , no fe suele exponer los hijos, ni hijas, sino quando están enfermos de gran peligro; y estando sanos, fácilmente fe encuentra, quien los adopte , y les dé educación. SÍ no nacen mas hijas que hijos, y si es cierto- el calculo, que V- md. me remite, constando que lo Contrario sucede en Eusopa , tiene V. md. razonde concluir , que la- Poligamia es un obstáculo á la multiplicación , y soy 'enteramente del mismo parecer. Luego sin duda alr guna quedan muchos hombres sin muger. Y cómo,; aúade V. md. concordaremos este celibato involuntario- con el temperamento de los Chinos , que no parecen dispuestos á guardarlo; 6 cómo remediaremos á? ello , sin tolerar desordenes, que canden^ expresamente la moral los Chinos?

No puedo negar , Señor, que fe hallan tales desordenes en la China; pero no fon públicos , como en el Japón , y en la Turquía. Aqui no fe toleran : y si un Amo hace fuerza á fu Efchvíi el Amo será castigado, y la Esclava puesta en libertad: tan detestable comercio es aquí tenido por infame, y nadie quiere dar lugar á la menor sospecha. Confieíso , no obstante , que /i el temor de Dios no de-; •tiene á los hombres,es un freno muy débil para comener á los Infieles, si pueden astcgurar.fe , que fu delito quedará secreto.

Vengamos aora al parnlelode los Egypcios, y de los Chinos, fund ido sobre las usanzas, y costumbres de ambas Naciones. Lo exponcV.md.de un modo muy claro , y plausible. Unos rasgos tan feme-;

rriejantes entre si-, y tan singulares , dan á V. md. Co,no lo co'.iik'flk , alguna- inclimcio.i, para atribuirles un mismo origen. Diré libremente , que todas fus semejanzas me inclinan solamente á creer, que estos dos antiguos Pueblos han tomado-en la misma Fuente sus Costumbres, fus Ciencias, y fus Artos; pero no que un Mueblo fea Colonia del otro. Ha la China rodo demuestra antigüedad, y tan bien establecida, que nose puede creer,'que los Egypcios ea fu principio hayan sido, capaces de levantar grandes Excrcitos, atraveííar immensos Palies, y cultivar, y poblar un gran Rcyno. Lo que refiere DioJoro Skulo prueba solamente, que en tiempo.pQsterior. á la- población de la China , havii Oiii'is llegado hasta Bengala; y este quiza es el Cecea no Oriental, que Diodoro , poco versado, en U Geograpaia , tomaba por el sin del Mundo , supo^ niendo que juzgaise, que la cierra estaba chata , como por mucho tiempo, se havía creído. Diciendo,, que- havia viajado,Üíirís. á la Asia , como no fe nota á que parage de Alia fe ' encamina, na esprecU so ir muy lexos., paca que fe verisique la:propon ficían- t

Bol viendo á la antigüedad de los Chinos, que es el punto decifsivo , y áque esta V.md. mas incliw nado, daté aqui algunas pruebas, que, si no me en-gaño ,-no admiten replica. Para probar la antigüedad de los Egypáos , dice V. md, que conocieron antiguamente , que Venus > y Mercurio ic bo-lvian al rededor del Sol, dexando. no obstante la tierra iwmobil en el centro del Mundo , y al rededor de él dan bueltas los otros Planetas.. Pudiera pregun-* tar , si está bien averiguado este conocimientos

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