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la Persia , por su abundancia de sedas. Se hicieron dueños de Heme, y Mafchchat, en el Khorastanjlos !Aghuanos, Afdalis , y otros rebeldes: sacudieron los Georgios el yugo , y el pobre Principe fe halló de repente reducido a la Provincia de Macanderan,á una parte del Schhvan , y á algún terreno delKh or asían.

Tantas desdichas , capaces de abatirá un Prinpe , menos valeroso que Schah Tamas, sirvieron para enmendarle de algunos vicios ,áque estaba sujeto; y quando mas desesperados estaban fus negocios, escolló entre fus Oficiales un valient te Persa , destinado á restablecerlos. Se llamaba Tamás Koulikán: fu edad era de quarenta años, y desde su mas tierna edad havia exerdtado las armas, y fe havia siempre distinguido por fu valor, y demás virtudes Militares. Era hombre hábil, y, de cabeza: franco , y sincero: premiaba largamen-, te el valor de fus Soldados, y castigaba de muerte los cobardes, que huían quando podían hacer frente. Mereció la estimación , y afecto de fu Principe , con las continuas pruebas , que daba de fu capacidad , zelo, valor, y fidelidad. Luego que vio Koulikán , que privaba con fu Rey, le dio a conocer los lifongeros, y los traydores de manera, que los distinguía de fus verdaderos servidores: le empeñó en castigar á los unos , y álexar de si á los otros: supo insinuarle con destreza , lo que es muy difícil en losPrincipes , que debía vencer ciertos vicios, que manchaban la gloria de fus grandes calidades , y servían de estorvo á las bendiciones, con que quería Dios acompañar fus empreísas. Oyó el Rey fus consejos , los aprobó, los siguió , y con es

tár

tár sus negocios tan descalabrados, comenzaron á mudar de semblante.

No era muy numeroso el Exercito Real , pe-i ro estaba bien pagado , y disciplinado. Eran los principales Oficíales , y casi todos los subalternos, de la elección de Koulikán , que conocía, fu experiencia, y valor. Con este Exercito» en 172.9. ganó Schah Tamiis tres Batallas contra los Afdalis: tomo Herac , y Maschchat, y sujetó los rebeldes del Khorassan , y de fus Fronteras. En estas expediciones , passó al filo de da espada quantos haíló con las armas en la mano, y perdonó a los que fe rendían , implorando la clemencia deí Rey; pero con la condición ,de que servirían en el Exercito , y que sus Geres darían fus parientes en rehenes , y como fiadores de fu fidelidad. Estando todo pacifico por aquel lado , fe pensó en acabar con ios Aghuanos. Hizo el Rey marchar fu Exercito ázia donde estaban ; pero no con animo de emprender cofa alguna en lo restante de la Campaña. Meditaba solamente dar Quárteles de Invierno á íu Tropa sobre las fronteras, para que en el prin-, cípío de la Primavera pudicílc prontamente entrar,

¡en Campaña.

Afzraff, informado de las victorias , que gana-* ba el Rey, juntó fus dispersas Tropas, juzgando bien, que venia á atacarle, y fe pufo en Campana á principios de Agosto con toc\3$ fus fuerzas. Dexó íolamcnte enHifpahan doscientos , ó trescientos hombres, numero suficiente para contener en su deber á los vecinos , porque havia echado de la Ciudad los Persas, capaces de tomar armas. L<g mismo havia executado en Cachan , Kam j Cas-,

Km. bin, Tehran , y muchas otras Ciudades, no desando en ellas sino á los viejos, mugeres , y niños. Dieron los Aghuanos muchas muestras de satisfacción. Se alegraban , que el hijo de Perro (aísi llamaban al Rey ) Ies ahorraíse el trabajo de buscarle en la Provincia de Mazandéran. Lo menos que fe prometían , era hacerle prisionero , y los mas discretos fe lastimaban de que viniefse, como vina simple oveja, á echarse en la boca del Lobo. Parten, pues, llenos de tan lisonjeras ideas : Se hah. Tamas por fu parte, que no havia terminado la ultima Campaña tan temprano sin muchodisgusto, ar-i día en deseos de venir á las manos con los rebeldes , y fe disponía á recibirlos con valor. No obfn cante no abanzaba , antes bien afectaba temor* para atraer los rebeldes mas adelante.

Su Gefe, que nunca havia visto los Persas ha-4 cerle frente, abanzó con toda la confianza de un¡ hombre , que fe tiene por vencedor antes de la Victoria. Juntáronse los Exercitos en Damguan, Lugar pequeño sobre las Fronteras de Scbirvan. El ataque de los rebeldes fue* vigoroso: los Persas, animados con la presencia de su Rey, lo sostuvie^ ron á pie firme. Estraúó Aszraff su constancia: hU 20 lo que en otra ocasión le havia salido bien en un combate contra los Turcos , y que le havia ga-¡ nado la victoria. Hizo dos Destacamentos de dos 3 tres mil hombres cada uno: dio el mando de ellos ásus dos mejores Capitanes > con orden de tomar una buelta , y de acometer 3a Retaguardia, y c\ flanco del Enemigo : hallaron en todas partes U misma disciplina j y la misma resistencia : fuerort los Destacamentos rechazados , y derrocados. E| cuerpo del Exercuo , que mandaba Aszraff ¿ti per-' sona , comenzó a. retroceder: redoblaron los Persas, fu Fuego 5 y después de una descarga total de su Artillería ■> hecha :á tiempo , se arrojaron-sobré los rebeldes-, .que al punto 'bolvieron las espaldas, * abandonando fu Artillería , y fus Equipages, y se salvaron con tanta ligereza, que en veinte y quatro horas a hicieron siete jornadas ordinarias de catníao , y fueron á parar á Tehran , donde descansa-^ ron (in dia entero; y luego á marchas dobladas continuaron hasta llegar á Hifpahan.

Su entrada fué bastante pacifica, pero 'el diá siguiente dio orden Aszraff á los suyos, que fe retíraífen al Castillo con fus bienes , y fus familias. El Castillo noes lino un recinto de tapias de tierra j con torres á la distancia de doce palios las unas de las otras. Encierra la Ciudadela la Fortaleza antiguaba Plaza mayor,y el Palacio: es obra que mandó iacer Aszraff j quando fué proclamado Rey , y tiene una buena legua de circuito.No fe puede explicar con que,precipitación , confusion, y tumulto fe retiraron jos rebeldes á la tal qual Fortaleza : echaron de •ella á los Persas, destrozaron, saquearon, y quedaron quanto les pertenecía; y como dentro del recinto estaban lasTiendas mas ricas , fe puede hacer juicio de la grande pérdida-', que padeció entonces .'la desgraciada Ciudad. Luego que pusieron los .rebeldes en salvo fus bienes 5 y.familias , fe acamparon á nueve j ó diez-leguas de Hifpahan , cerca 'de un .Lugar , llamado Mochakor: entretanto marchaba el Exercito Real acornadas regladas. Refle-' ■xionanáo. Tam'ás KouÜkán , qu'e en las batallas an.'.tecedejues féhayia el Re£ expuesto demasiado-,' jr que tanto costaba moderar lo fogoso de fu espíritu., como vencer á ios enemigos , le represento vivamente , que no siendo ya nece/saría su presencia para animar las Tropas, debia quedar á alguna distancia de la Batalla; porque si le sucedía alguna desgracia, llevaría infaliblemente tras sí la ruina de todo el Exercito. Cedió con dificultad á fus instancias, y fe quedó en Tehran con un cuerpo de reserva de nueve á diez mil hombres.

Koulikan , recibidos plenos Poderes de fu Príncipe , prosiguió fu marcha, sin oposición, alguna. Haviendo los rebeldes abandonado todo el País desde el Campo de Batalla hasta Híspahan, los Pueblos venían de tropel al encuentro del Exercito , trayendo de fu propria voluntad los refrescos deque necefsitaba. Lo recibían las Ciudades con los brazos abiertos, y generalmente manifestaban; todos el gozo que les causaba fu libertad , con el buen acogimiento, que lucían á sus libertadores. En sin, fe avistaron los dos Ejércitos el dia 13. de Noviembre á his ocho de la mañana. Havian tenido los rebeldes todo el tiempo que quisieron , para apostarse ventajosamente : sus baterías estaban bien atrincheradas, y sostenidas; y fu Gefe nada menos fe prometía , que recobrar con una plena victoria todo el Pais, que havía abandonado. El General Persa, que despreciaba al enemigo, no se dignó de hacer jugar su Artillería: sostuvo toda la descarga de los rebeldes, marchó derecho á ellos por enmedio del fuego de iu Mosquetería, y sin disparar un fusil, hasta que llegó á su baretia , y allí á boca de cañón , y de fusil , dio la primera ,yi única descarga ; porque espantados Jos rebeldes de

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