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'día alcanzar , que fuessc el Libro autorizado conlas formalidades de la justicia, no hizo en los Pueblos la impression , que ha'vian hrcho las Ordenan-i' xas de; la Sala "del Crimen/apoyadas sobre la aun

toridad Imperial,

No se tardó mucho en expérimcmár las consequencias que fe temían. Recibieron los Padres Portugueses una Carta , que^ les havia embiado con UttExpresso el Padre Gabriel de Turin, déla Orden déSahfrancisco , y Missionero de la Sagrada Congregación : en ella exponía el triste estado, á qu; fe hallaba reducido en la Provincia de Chznfi y en virtud de los Carteles publicados contra la Ley Christiana , condenada por el Tribunal de Justicia. Avisaba ¿ que se havia retirado á la caberna de una montaña, con sus mas fíeles domésticos; y que á pesar de las precauciones, que havia tomado para i"ocultar fu retiro, temíaTer preso muyen breve, ¿argado de cadenas*, y llevado al Tribunal délos . Mandarinesiy quizá&Pekin,á las Cárceles de la SaIadel Crimen, Pocos días después, el; Padre *Atw tonto de la Madre deDio's, también de la Orden de San Francisco , y zeloso Missionero, llegó al Cole-; giode los Padres Portugueses entrage de pobre, por no ser conocido y assi fe mantuvo el .tiempo que quedo allí, diciendo Mina muy temprano , y. rio saliendo de su Quarto en todo el dia: havia ,ve-nido de la Provincia de Canton , porque todos los -Lugares de fu Mission estaban, llenos de Cárteles ^contraía Ley Christiana , y fus Neophytos esta-: ban caiiafsustados > que ninguno de ellos fe atrevía á hospedarle^

Quince dias después vino también á Pekín el Padre Fcrrayo, de ía Orden de San Francisco , y> Missionero de la Sagrada Congregación: venía de: ía Provincia de Cancón , á bascar alguna protección para ios Mandarínes , que atormentaban los Christianos de fu departamento. Ei Padre Piñeyro, Superior de la Tglesia Oriental de los Padres Portugueses, de quien particularmente fe valió , hizo quanto pudo para alcanzarle fuertes recomendar ciones para los Mandarines de fu Provincias y con ellas fe bolvió á fu Mission , sin que huvíeíTcmos te* nido noticia de haverfe apagado enteramente el fuego de la persecución. El día 16. de Agosto del mismo año de 1738. la familia toda Chrlftiana. de un Mandarín Militar, llegó de la Provincia de CUnfi , á Pekín. La persecución, que havia alli levantado la Ordenanza de ía Sala, havia precisado á esta familia á retirarse á S'mganfr, Capital de la Provincia. El puesto del Mandarin estaba á ocho grandes jornadas de la Capital; pero tomó alli cafa para fu fa-;. milia, con el fin de afsistír á fu padre , muy abanza«; do en edad 3 y enfermo , y procurarle el consuelo: de recibir los Sacramentos, y disponerle á la muerte , que,no podía tardar.

¡ Qiiando llegó ia orden de la Sala a fe hizo pef-rj quisa en todas las cafas de los Christianos. El TcbU. / ¿/V* , en cuya jurisdicción estaba la cafa del Mandarín Christiano, tuvo sospechas, que fe havia ocul-, tado alli un Europeo : hizo corfio cmé nqtabla, que la cafa era del Mandarin, y embió alguaos Oficiales de Justicia para registrarla , y prender al Europeo. En efecto fe havia retirado alli el Señor Con-:

cas, Obispo de Loríme,y Visitador Apostólico de/ la Provincia. Luego que tuvo noticia fu familia^

Mm " c¡ue/ que ventad á; su rafa los Oficiales , ocultaron al Prelado en el quarto de las dos hermanas del Mandarin. Havíendo registrado, los demás quartos, fe acercaron >á' este ¿ y fe; salieron las dos hermanas, como para déxatfes la?líbercad de entrar ; pero no atpeviéhdüfe'^ TOhrd y'fe contentaron con' mirar desdé Va puerta 5 y se retiraron. El Tcbihkn, no satisfecho de.esta primera visita , no^haviendo', defde la^erte de el Padre de el Mandarín Chvíftiaíio f fino algunas -mugeres en la cafa , les embió á decir, que renuncíaíTen á la Religion Christiana, ó fe '"rctirdssen fuera de fu jurisdicción. "Respondieron , que estaban resucitas á bolver á la Provincia de-PetcheU^íti tierra natural, y en efecto fe retiraron á;Pekin; :De las m-ísmas Señoras tenemos estas partiímlaridades; y añadieron, que los Christianos dé* Gbihft estaban- en much;a confusion , y susto. En-el mes de Octubre vino áPekin elGovernador General de la Provincia dePetcheli, con ocasión del dia en quefe ¿elebrael nacimiento del Emperador, porque no hace fu ordinaria residencia en Pekin* Embió á decir al Padre Percy ra }% que encargaste mucho á los Christianos de la Provincia, que fe porta-líen con tanta prudencia, que notuvieste que reprehenderlos; y que diez y siete Mandarines le havian presentado contra ellosalgunas acusaciones3 pero que las havia suprimidos ->Lf:EntoProvlrfcjañe-Wuqüañg , stend'b 'el Govern: nador General¡Chn&iano , y de la Familia'lmperial, na dexaron algunos Mandarines de publicar las ordenes* de la Sala en fus diferentes jürifdic'ciones.* 1tá--3iangtotfgfa ,'qué- espuria dé las Christiandades, IWSHslftrme '-ivichihifo) epe 'en la montaña de

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.'Mhpancbjn liavía muchos Chiistíanos barbechanido fus fierras: hizo prender algunos de losPrincí.pales ,Uo$J)ízo*traeri fu presencia, maridó: dar de bofetadas a uno-, ó dos de ellos , y espantándolos ¡con las mas, terribles amenazas , les pufo en iá ma410 una declaración ,.para que -la finnassen»y afirmaren no ser mas de la Religion Christiana. Uno de ellos , que fe tenía por- hábil, dixo , que por estas palabras fe podía- entender , que no fe harían bautizar otra vez; y que en este sentido podían firmar la declaración. Lo hicieron , y bolvieron muy contentos de hav'erfe librado del Mandaiin con tanta destreza. Luego que bolvieron , los trató el Mífsíoaero como Apostatas , y havíendoles hecho comprehender, que no era licito dissimular , ni ufar de términos- equívocos; y mucho me-í nos en cofas SeFé/y én un. Tribunal de Justicia,' Ies negó la entrada de la Iglesia , y los Sacra-i mentos.

Reconocieron ios Christianós fu c.ulpa , la lio-* raron amargamente, pidieron publicamente per-i don á losChriítj'anosdel, escándalo queries havian dado, y fe ofrecieron á ií z\ Tribunal á retractar fu firma, y hacer una profession publica del Christíanifmo. Al mismo tiempo Norberto Tcbao; Mandarín de Guerra, y Christiano fervoroso, fud á verse con el Tchihien , y havíercdole reprehendido bien su conducta , le pidió la firma de los Neophytos , y le dixo: No sabes que soy Christiano?, Y lo que mas es , el Governador General de la Provincia , y todos fus Oficíales , lo fon como yo* El Tchihien fe afíustó, y eícufandofe con la orden emanada déla Sala, dió palabra de no inquietas

Mm z mas mas a los Christianos : y en cfecto gozlsron defde entonccs de mucha quictud. Tal es el estado jjrcfente de la Mission de la China. La Relaclon fencilia , qae fe acaba de hactr, incUnara sin duda a muchas almas zelbsas de la propagacion de la Fe en €ste Grande Imperio; apedir al Sector, que der-; tame fus bendiciooes {obre esta Vim , aota tan defconfolada,y .en otro ticmpo tan abunr

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