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jgruéflbi porque afirma el Autor Chino, qúc algu-: nos fe hallan de ciento y tres codos de alto , y tan grucísos , que apenas lo pueden abrazar veinte hombres. Algunos tienen mas de trescientos áííos: sirven para fabricas de Cafas , y Navios : fu madera está sembrada de hermosas betas, y de ellas fe hacen exquisitas obras.

No es tardío en el crecer: echa al píe, y al lado de fus raices mas grueffas muchos renuevos , que fin dificultad pueden ser trasplanta- • dos. Los troncos viejos echan chispas de fuego; No dudo, que salen de la madera podrida , y llena, de pequeños gusanos > estos como estrellas , ó fuegos fatuos', corno un efecto natural de la efusión de los espíritus alcanforinos , fon inflamablespor algún tiempo, con la mas leve agitación. Su llama es sutil , y no hay que temer , que fe communique , ni dañe siquiera á un cabello , como lo prueba sin replica la experiencia del Alcanfor quemado en espíritu de vino , en un panige: bien cerrado. Me falta solamente que decir algo de las virtudes, que atribuye e\ Libro Chino al Alcanfor. Dice, que es acre, calido, y de ningún modo dañoso : que abre los conducios del cuerpo: dííTuclve , y desprende los humores viscosos : difpa las inmundicias de la sangre : remedía á las incomodidades causadas por el frío,, y la humedad: apacigua los doloies cólicos mas fueitcs, y la colera worbus: los dolores de corazón , y de estomago: sana los empeyncs , fama , y comezones : sirve con mucha utilidad para afianzar los dientes echados a perder : en sin es un remedio cñcaz contra ios infectos que cria el horrw

brea

bre , preserva de ellos , y cura á los que los padecen.

Toda la madera del árbol lleno de la substancia del Alcanfor, participa de las mismas virtudes, pero en un grado mucho mas remiso. Es la madera de un sabor acre, pero templado. Se toma por la boca sm peligro , que padezca el estomago , ni el baxo vientre ; antes bien , si en ellos fe siente algún dolor, y desorden, seca las humedades que los causan , ó li conviene echarlos polla boca , fe logra sin hacerse mucha fuerza, tomanMo la decocción algo espesa de la madera hecha polvos: si quedan indigestiones después de la comida , las dííTucíve. Los que le ponen indigestos, y azedos , ufan de la decocción de la madera en un poco de vino muy débil, que fe faca del ar,roz , y que no tiene la fuerza de la cerbeza "mas tenue. Unas albarcas hechas de la misma madera , quita los sudores tenaces, c incómodos á los pies.

Concluyo estas Observaciones con un remedio muy eficaz , del qual fe sirven aquí contra una enfermedad extraordinaria de los ojos , y mas común en la China, que en Europa. La llama el 5'efior Htniulcr , y el Diccionario de Artes , Ny¿l.tlopia. Es cita enfermedad un asedo vicioso de los ojos, hace que fe vea bien entre dia, menos por la tarde , y nada por la noche. Si hemos de creer á nuestros Medicos de Europa , raro es el que sana de este mal. Me alegrara mucho, que huvieíse el Señor Htmulcr indicado la causa interna de esta enfermedad periódica 3 cuyos accelsos entran acia la noche. La llaman los Chinos Ktmungyens^ y significa: Ojos sujetos , como ¡os de las gallinas, a obscurecerse. Comparando los Chinos los ojos viciados del enfermo á los de las gallinas, que fe obscurecen al ponerse el Sol , piensan haver descubierto el mysterio de esta enfermedad, sin hacer reflexion, que en las gallinas es un efecto muy natural, como lo es en aquellos, cuyos parpados fe cierran, quando los aprieta el fucúo. No sucede lo mismo en la Nyflahfia. El que está molestado de este mal , tiene los ojos, muy abiertos ■, y no vé nada : anda á tientas, aun donde está acostumbrado á ír : no siente en los ojos, ni inflamación, liicalor, ni prurito alguno. Si entre dia está en algún lugar obscuro, la mas mínima luz le basta para ver. Entrando la noche , le entra el acccíío del mal; y aunque le pongan delante una vela encendida, no es capaz de ver algún objeto claramente, ni aun la vela : y en legar de una luz clara , vé como un globo grande de fuego , de color que tira á negro, sin claridad alguna. Me parece, que esta debilidad de la vista Indica, .que- haviendofe afloxado, y ablandado la membrana de la retina con alguna obstrucción, no puede, por falta de reforte, sentir las ligeras impresiones de ios rayos visuales , ni moverse linó con rayos muy fuertes. Si fe obscurece la vista poco á poco, y por grados, conforme fe vá acercando la noche , no cobran del mitmo modo , ni sucesivamente los ojos la vista , y esto es loque consuela al enfermo; porque está cierto , que desde la mañana siguiente hasta ponerse el Sol, tendrá la vista buena, y sana. Conoci un Chino, que por un mes padeció esta

en-i

enfermedad, y que sano de ella, como muchos otros j con el remedio, cuya Receta daré aquí. Me confesso el paciente , que haviasido acometido de este mal al anochecer , después de haver estado furiosamente irritado » y que estando bueno > y abandonándose á semejante colera , le bolvió á acometer el mal, ybolvio á estar bueno, valiéndose del mismo remedio. Han pafíado muchos años , fin -que haya sentido acometimiento alguno de esta enfermedad. Consiste , pues , el remedio en lo si

* guíente»' Se toma el hígado de un carnero, ü de nina oveja , que tenga la cabeza negra: fe corta - con un cuchillo de caña de Indias, ü de madera

muy dura : fe quitan los nervios, los pellcgítos , y venas. Luego fe rodea todo con una hoja de Ne

* misar, haviendo echado sobre ella un poco de sa\litre bueno. En fin , se pone el iodo á cocer en un 'puchero sobre fuego lento, y se monea muchas yeces mientras cuece, teniendo siempre sobre la ca-: beza un lienzo grande , que cuelga hasta el suelo, para que el humoque exhala el hígado ,no se disipe, y se reciba enteramente. Levantándose este ■'humo saludable hasta los ojos , que fe tendrán abiertos 3 hará destilar el humor moibisico, y sé hallará bueno el paciente. SÍ se toma estéreme

■ dio á medodia , aquella misma tarde fe desvanece-: ra la incomodidad. Algunos,para mejor assegurar la cura , aconsejan, que se coma una parte del higa-i •do, y se beba el caldo; pero me han aslcgurado otros, que no es menester , y que han visto mu-chos- que curaron, tomando de espacio el humo •mientras que cuece el hígado; y me díxeron tam¿ bien , que era inútil hacer cafo del color blanco s ó negro de la lana del carnero. El

< Eí remedio es fácil, pronto , eficaz , y fu vír-* tud aprobada por muchos Chinos en una enfermedad conocida en Europa , y que declararon por incurable nuestros Medicos antiguos, y modernos. Si en Europa fe experimentan los mismos efectos, mucha obligación tendrá á la China. Porque, en fin," qué cofa tenemos en este Mundo mas estimada , que la vista ? Por poco que esté indispuesta, nos atfusta el temor de perderla i y una vefc perdida , nos miramos como si no fuéramos ya de este mundo» Assilq Jentia aquel Gran modelo de paciencia, el Santo' Tobias. Que guflo podra haver para mi en tfla vida 3 decía suspirando s no pudiendo ver la luz. del Ciélo} Qualt gaudium mibis qui lumen Cali non video* Me encomiendo en los Santos Sacrificios de V. y quedo con mucho respetoj &c.

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