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porcíonada. 'Estraño modo*, exclama eí Autor., de engerirá sin que h industria humana concurra á ello!

■ Lo que he leído en el Señor Lemery, y en el Diccionario de las Artes sobre el Alcanfor, que se trae de la China á Europa , me ha hecho juzgar, que" no sabe bien el modo conque fe procura aquí esta preciosa goma. Pretende el Señor Lemciy, que destila del tronco^ de las ramas grucífas del árbol , y que fe recoge al pie del miímo árbol, mezclada con el polvo, y la tierra. Supone el Diccionario de Artes, como cofa cierta , que destila la gomade un árbol; y aáade: Se trie el Aícan

sor crudo de la China á Europa , hecho en for„ ma de panes; y como no ha pallado por el fue■j, go , fe tiene por tosco, y gcoífero,y lo es en }i efeóto. El Extracto" de un.Libro Chino reciente, -me da sobre esta materia algunas luces, que merecen atención. El Libro es de la mayor autoridad: ha sido impreíso por orden,y por el cuidado delGrande Emperador Canghi , quien añadió fus proprias reflexiones. En el fe cita un gran numero de Sabios^que fon los Autúresjó losRevifores de laObra.Se afirma, que el Alcanfor de la China, que fe faca del Arbol llamado Tchang , del qual toma fu nombre el Alcanfor llamado 'Tchangnao , no destila hasta la tierra , como otros arboles resinosos, que para fu conservación se descargan de lo que tienen de mas . craso en fu sustancia : que tampoco destila de lo • alto del árbol hasta abaxo , por alguna insicion : que fe le hace. Se servirían aquí de este medio , si fe pudiera hacer con fruto, porqué fon muy ufa

■ das en la China las inficiones hechas en los arboÍes resinosos. En el Artículo , que precede al que,

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trata del Alcanfor, se refiere, que por no perder cosa alguna del barniz , se ajusta al parage 4ei

. árbol , donde se ha hecho la inficionan pequeño conducto , y á este una vasija, que impide toda mezcla de inmundicias y y en quanto fea possible, la evoporacion del jugo que mana del árbol. En otro Articulo, en que fe trata del Pino, que da una resina, á que fe atribuyen virtudes admirables , fe trata de otro modo de hacer la incision, y quizá no será conocido en Europa. Se abre la tierra j dice el Autor , al rededor de un Pino grande, y viejo : fe descubre una de fus principales raices, en ella fe hace la incision , y destila un jugo, espirituoso; pero tengase cuidado en el tiempo 4c la operación , que el parage que está encima de la

„raiz;, gstp cubierto de tal modo, que na lo pueda

• penetrar' la luz del Sol, ni de la Luna. Creo , que con esta precaución quieren sacar del Pino una re

. íma naturalmente liquida, y que permanezca en ci mismo estado. Muy de otra manera se saca en la China el Alcanfor del árbol ya nombrado : lo explica afsi el Autor Chino: Se toman, dice , algunas ramas nuevas del árbol, fe cortan en pequeños pe-: dazos, y fe dexan en agua de pozo por tres dlasA

. y tres noches. Estando preparadas de esta manera, las echan en una olla, las cuecen, y sin ccitar las mueven con un palo de Sauce. Viendo que los pedazos cortados fe pegan en mucha cantidad ai palo á manera de escarcha, fe tiene cuidado de feparar , y dcsh?char las heces , 6 inmundicias. Se vierte entonces el jugo por inclinación en una palancana de barro nueva , y vidriada. Allí le dexa toda la noche , y el dia siguiente está el jugo epa.. Tom, XIV, Gg gu

guiado , y hecho una massa. Para purificar esta primera operación , se valen de una cofayna de cobre : buscan alguna tapia vieja hecha de tierra , y de ella se machaca una parte, y se reduce á un polvo muy delgado , y se pone en el fondo de la^vaíija. Sobre esta capa de tierra se echa otra de Alcanfor, y assi fe alterna quatro veces , y sobre la ultima capa , que es de polvo muy fino , fe ponen unas hojas de la planta llamada Poleo, Hitando assi defendida la vaíija de cobre, fe pone otra encima; y para que ajusten bien , y fe di tenga la una sobre la otra , fe da al rededor un baño de tierra amarilla. Estando la vasija llena de esta mezcla , fe pone sobre la lumbre , y fe tiene cuidado 3 que el fuego fea arreglado , igual, ni demasiado fuerte, ni demasiado lento. Enseña la experiencia el medio que se ha de guardar. side mucha atención el baño de tierra pegajosa, que ajusta los dos vasos, para que no salgan por alguna abertura las partes espirituosas, y no fe pierda la operación.

Haviendo estado bastante tiempo sobre la Iun> bre., fe dexun resfriar las vasijas, fe quítala que sir-: ve de rapa , y fe halla el Alcanfor sublimado , y pegado á ella. Si fe repite la operación dos , ó tres veces , fe sacaran bellas partículas de Alcanfor. Las veces que fe quiíicííe servir de cierta cantidad de Alcanfor, fe pondrá entre dos vasos de barro , cuyos bordes fe taparán bien con papel mojado ¡ y habiéndolo tenido sobre uña lumbre moderada, é ¡£ual, como por una hora, y dexando enfriarse el vaso , fe tendrá un Alcanfor perfecto , y que puede al punto ufarse. Lo que

acabo cíe referir , está traducido literalmente de lo que dice el Libro Chino sobre el Extracto, la sublimación , y la preparación del Alcanfor de la China. Un Alquimista de Europa, que tuviesse ramas recientes del Arbol que lo produce, abreviaría, si no me engaño, estas operaciones, con alguna ganancia en quanto á la cantidad , y pureza de la goma. Bien puede ser también , que tengan su utilidad particular los modos con que lo trabajan en la China, porque saben sublimar en menos tiempo, y con menos gasto, el Mercurio en dos Crisoles , como los emplean los Plateros para derretir Ja plata.

Espero que no se dirá mas , como lo dice el Diccionario de las Artes, que el Alcanfor de la China fe trae crudo á Europa, y sin hiver paitado por el fuego ; porque , como ya tengo di:h;>, paisa por él muchas veces. Bien puede suceder , que los Chinos, para aumentar fu peso , y la ganancia que sacan , lo vendan , ó lo hayan vendido en otro tiempo á los Comerciantes de Europa en panes crudos: quiero decir, después de haver dexado co-í cer por poco tiempo la rnassa, ó la mezcla de tierra , de Alcanfor, y de la planta Pobo. La figura de los panes de Alcanfor , que vienen de Holanda , y que según el Señor Lemery , se parecen á la tapa de un puchero, da lugar para sospecharlo. Finalmente , este modo de sacar el Alcanfor de las entrañas mismas del árbol , fe puede practicar en todas las Estaciones del tmo i lo que no fe pudiera hacer, si fe sacara como las otras resinas, que no manan sino por cierto tiempo , y bastante certo. Por otra parte, quitando las urnas al árbol,fe le hace menos?

Gg i díño5

daño, qué haciéndole incisiones,que siempre son peligrosas.

Sea el Alcanfor, que fe vende á los de Europa, el que fe quiliesse » es cierto, que aquí fe vende en las Tiendas bastante varato, y me ha parecido bien granado, puro , sutil, y de fácil evaporación; pero fe conserva bien en una valija doble bien cerrada. Con todo elfo, el mejor de la China, á juicio de ios mismos Chinos , no es comparable con el buen Alcanfor ¿c Borneo t y assí fe vende mucho mas caro. Cuesta el ordinario en Pekín como tres quartos la onza , y íc vende á menos en el parage donde fe faca. Me parece que un Cirujano de alguno de nuestros Navios , con alguna tintura de Alquimista , haría en los Puertos el Aceyte de Alcanfor a poco gasto: es un remedio soberano contra la corrupción de huessos , y feria de gran provecho en Europa. No fe podi ia procurar en Canton alguna rama del árbol, y llevarla á alguna de nuestras Islas? Creo, que probaria bien, y quizá nacerá en alguna de ellas sin conocerlo. No lo puedo pintar por lo que he leído, porque los Libros hablan de fu corteza, y de fus hojas, comparándolas con otros arbole?, que no conozco. Dice el Señor Lemcry, que íc lleva tic Holanda á Francia el Alcanfor de la China : puede scr,que lo halla rifen losHolandcscsen fas Islas,6 que Jlevííean los arboles de otra parce , y !o vendan con el nombre de Alcanfor de la c. hinaspero mas me inclino á que los Chinos» que residen en Batavia , lo compran en la China , y lo venden á los Holandeses. Con razón fe dice en el Diccionario de ios Artes J que se saca de un Arbol muy alto ,y muy

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