Imágenes de página
PDF

H.

rientes ricos de parte de fus madres. No obstante; , siempre firmes en la Fe , no fe les oye murmn¿ ración , ni quexa; antes bien están siempre con , semblante, alegre , modesto, y contento. La única , cofa que da pena á estas Ilustres Señoras , es ¿ que , no pueden , según el Ceremonial de la China , fa, lir con mas frequencia de fus cafas, porque qui, sieran recibir ios Sacramentos todos ios ocho ,dias.

, Mas de una vez hice mención de las Islas de , Nicobár, y de los dos Padres, que desembarcaron , en una de ellas, y echaron las primeras semillas de ,1a Fe: referí también , que haviendo quedado en j ella como diez meses, paitaron , contra la voluntad de fus bíeophytos, á otra Isla , donde hallaron un Pueblo intratable , y feroz , que les dio la , muerte, y la palma del martyrio. Las neceísidaj des de los muchos Pueblos Christianos , que-eon-» tiene el Reyno de Carnate > en el espacio de mas , de doscientas leguas, no permitieron entonces , embiar otros Mifsioneros. Pero algunos asios a ,esta parte, el Gefe de una de estas Islas , llama* , do Tee , no vé paísar Navio alguno, sin que en 9 nombre de fus Compatriotas pida con instanciá > Mifsioneios , para predicarles ¡as verdades de la ¿Fe , y ponerlos en camino de salvación. LosPuej blos que habitan las mas de las Islas , fon de un , natural dulce , y afable, y viven en una feliz igno3 ranáa de muchos pecados , sobradamente comu, nes entre Naciones mas políticas. Están también , persuadidos , que con la presencia , y socorro de , los Operarios Evangélicos > fe verán libres délos

¿mar

S males , que padecen de los Demonios. Es de té9 mer, que si los Moros que viven en Ac hen po, nen una vez el pie en fus Islas, fe hagan Mahometanos fus Pueblos ; y por esta razón fe i ha determinado acudir á las instancias de los ¿Isleños. Aspiraban muchos ala dicha de cultivar 9 esta tierra , regada con la sangre de sus primeros 9 Predicadores; pero quiso la desgracia, quemuries9 sen quatro Missioneros uno tras otro: fueron* ? el Padre de la Johannie, el Padre Champ, el Padre ;, Cálmete , y el Padre JoíTelín , que acabaron fu carrera en lo mejor de fu edad , y privó fu muérete esta Mission de los largos , é importantes fer, vicios, que podían hacerle con fus prendas , y fus y virtudes.

, En tan tristes circunstancias, proyectaba el y Padre Gargan , Superior de las Mifsiones de Carénate , dedica í c á la conversion de los Isleños, y ^ dexar en fu lugar al Padre Gac por Superior; , pero en el tiempo miímo, que formaba este pro* 5 yecto , tuvo aviso , que acababa la muerte de pnV •¿ varíe de este medio. Fue generalmente sentida de ■9 los Europeos , y de los Indios la muerte de este 3 antiguo, y zelofo Mifsionero. Era el Padre Gac un 3 hombre verdaderamente Apostólico , de un zeta 3 infatigable en^ extender la Religion , de un valor, s y paciencia invencible en las persecuciones de to9 das especies , que tuvo que padecer, havíendo , pastado como veinte años en una Mission tan , austera , y laboriosa, como la de Carnate , donde. 5 edisicó muchas Iglesias, y convirtió á la Fe un , numero muy grande de Idolatras. Fue nombrado

, Supe

, Superior General de todas estas M!fsion£s,y en , esta calidad tuvo que hacer fu residencia en ,Ponticheri. Alli, por la generosidad del Señor , Marqués de Villa-Puente, cuyos últimos suspiros , cogieron VV. RR. en este Colegio Imperial ¿ a , quien miran los Christianos de la Chinaje las Phi* , lipinas,y de las Indias como fu Padre , é'ÚH , signe Bienhechor, hizo el Padre Gac construir una ,Iglesia,que en nada cede alas mas hermosasde¿ , Europa.

, Luego que fe vio desembarazado de los cui-« 5 dados del Govierno, fe volvió á las penosas Miff , {iones de Carnate: fe junto con ios N-.ophyt0Sj| P casi sin numero, que havía reengendrado en las ^ Aguas del Bautismo ; y entregándose por dos ^ años á las fatigas acostumbradas en la edad de]

sesenta y cinco , termino gloriosamente fu car-j , rera en Crichnaburam la noche del Jueves San-*, ,to de 1738. Las Cartas de dos Oficiales France-* , fes nos darán mejor á conocer el concepto, que , fe tiene en las Indias de este ilustre Missioned

ro. Uno de ellos dice afsi: Llega á mis oídos U , mas triste noticia,que fe puede im iginar. Haviendq , llorado la muerte del Venerable Padre , mi pri-i , mer pensamiento fue de postrarme, invocarle , y; , rogarle , que me fuesse en el Cielo tan amigoj , como lo havia sido en la tierra. Llega á nues-¿ , tra noticia , dice el otro, (que fué el Señor dé. ,Laurens) la muerte del R. P. Gac , á quien reve-i , rendamos como á Santo. Me havia dicho mu, chas veces, que nada deseaba tanto 3 como aca-« , bar fus dias en las penosas Missipnes de Car-* i na te. Oyó el Señor su petición , y no se puede ^ explicar la alegría que sintió , quando el Medi

> co Malabar, que le afsístia, le anunció fu cerca3 na muerte. A pesar de la calentura ardiente, que y le consumía , se puso al punto en oración , y no 3 cessó de orar, hasta que cessó de vivir. Murió , como havia vivido , porque en vida no havia , tenido un quarto de hora de tiempo á fu arbitrio, que no empleasse en la oración : fué gene-.

> raímente llorada fu muerte.

3 Haría también el elogio de los otros qua-. a tro Padres, cuya muerte nos es igualmente fen, sible j y que terminaron en la flor de fu edad 3 la carrera de fu vida en los mismos trabajos,, jíi no temiera , que caufaífen disgusto á alga3 nos Lectores, tan multiplicados elogios. Permi, táseme no obstante esta reflexion. Si fe conflagran en la Historia los nombres de aquellos , generosos Guerreros 3 qué defendieron fu Patria, y ó estendieron fus limites con íus conquistas: si j aplaude el Publico á ios elogios, que cada año 3 hacen las Sabias Academias de fus Compañeros,; , que paíTaron de esta vida 3 para dexar á la poste-: 3 ridad la memoria de fus méritos , y talentos; 3 por qué fe ha de desaprobar , que paguemos el

> mismo tributo de alabanzas á algunos Heroes de ,1a Religion, que aífaltaron las potencias del In3 fiemo en fus mas fuertes trincheras , y marchan3 do sobre las huellas de los Apostóles, sacrifica

> ron fu descanso , fu salud , y fu vida , para con-i s quistar á Jesu-Christo tantas Nacionesque sir3 ven ai Demonio, sumergidas en las tinieblas de ,1a Infidelidad > No hará mas aprecio , sin comparación, de tales victorias, qualquiera que tenga 3 el corazón verdaderamente Christiano ? No fe , halle , pues, estraño , que diga algo de dos Mis, sioneros celebres , cuya memoria está , y estará ,por mucho tiempo en veneración en el Gran Cay, ro. El uno es el Padre Sicard , tan célebre en Eu, ropa ; y el otro el Padre Elias.

} Del primero , es publica voz, y fama , que , no fe ha visto hombre de mas zelo , eloquencia, 3 saber, valor, é intrepidez > y que superior á todos 3 los acontecimientos buenos, ó malos, tenia el , eípiu'tu , y la firmeza de un Aposto!. En efecto, ? sabia sufrir , y padeció en realidad la hambre, la , sed, la desnudez, las bastonadas, las afrentas , las y ignominias, el naufragio, y la misma muerte, no , á manos de los enemigos de la Fe, sino en el exer3cicio de la charidad mas heroyea , sirviendo á los 3 apestados. Havia muchas veces caminado por tos do el E^ypto , como Missionero , y como sabio; y i no es fácil decidir, qual de los dos talentos era fu-' ,perior. Como Missionero 3 dexaba en todas partes , pruebas de fu zelo: y no conocía estorvos, ni di, sicultades , quando fe intereísaba la gloria de jDioSjó la salvación de las almas. Como sabio, i nada omitía de lo que puede animar la ctiriosi9 dad de los antiquarios: muchas pruebas tiene da-; j das de lo que afirmo.

, En quanto al Padre Elias, no es menos refn rs petablefu memoria, por fu zelo , y charidad. Pof3 feia estas dos virtudes en supremo grado. Era i el Padre de los pobres, el consuelo de ios afligí

9 dos

« AnteriorContinuar »