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me hacen, es razón que os suplique, que les asiegurc de mi agradecimiento. Luego que llegue el caxon de vuestras nuevas memorias á Pekín , ^as juntaré con las precedentes en nuestra Biblioteca , para eme ios moradores de esta fe aprovechen de un tesoro , que será un monumento eterno de la gloria de la Academia , y de su generosidad.

Además de la continuación de las Memorias, he recibido un Mapa déla Luna del difunto Señor Casini, y la que por modestia llamáis vuestra pequeña obra de Physica , hecha antiguamente fuera d*e Paris , con que os dignáis honrarme. Es cierro, que la obra es corra, íí fe atiende al volumen; pero fe puede decir íin lisonja,, que toda ella es substancia , penetración , methodo, y fuerza de discurso, y que en otros volúmenes grandes sobre el mismo assumpto j no fe halla tanto que aprender; porque después de haver fatigado la vista , y el entendimiento , lo dexan tan vacio como lo encontraron : quiero decir , que no sale el Lector mas, y mejor instruido : ai contrario, satisface llenamente al Lector vuestra obra, llevándole como por la mano, y descubriéndole paíío á paífo ios mas bellos secretos de la naturaleza, de ios quales , ni iiquicra tuvo ofrecimiento.

Aunque las ideas de los hombres sobre la Physica no fon, propriamente hablando, fino fyftemas, que no prueban, que las cofas ion efectivamente como fueron imaginadas , sino solamente que podrían ser como fe conciben: no obstante , leyendo vuestra Disertación sobre el yelo, no podía menos de creer , que realmente eran tales cpmo las■ expoctcis. Me acuerdo, que en el mismo

mo año de 1716, que fué tan justamehte" coronada en Burdeos vuestra Differtacion, seguí al Emperador á la caza del Tygre, durante :él Invierno y y me hallé insensiblemente empeñado en convencer una célebre Tertulia , compuesta de dos Ministros del Imperio , y diez Doctores escogidos, que fon llamados Han!in , que fe podía elar el agua caliente cerca de un brasero, Este empeño fué efecto de las conferencias , que havia tenido con estos Señores , sobre la congelación de los líquidos en tiempo frió. Explicaban este efecto de la naturaleza , casi co no nuestros antiguos Philosor phos, con términos equivalentes á calidades ocultas, pero sin mostrar mucho apego á fus opiniones; cuya insuficiencia conocerían , porque les falta aplicacion> pero no entendimiento,.

Luego que me combidaron á hablar , procuré darles á conocer la naturaleza del liquido, fu composición , fus partes integrantes , fu figura , el ayre mezclado en los intervalos, que conserva las partes en movimiento, &c. Concluía luego, que para elar el agua , bastaba descomponerla ; esto es, sacar de ella las partes mas sutiles, que impedían á las otras el trabarse , é introducir otras capaces de fixarla , y parar fu movimiento: Sería, dixo 3} uno de los Señores, una linda operación, y me 5, alegraría saber , con qué instrumentos fe podría

trabajar en unas partes tan sutiles , que fe escapan 3) á nuestra vista. Señor , le respondí, y qué ? en lo 3, que tengo la honra de deciros, no queréis creer 3, íino á vuestros ojos , aunque no siempre fon

testigos fieles de la verdad: estoy prompto á sa3, tísfaccr á vuestro deseo. Al punto me cogie-:

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roa la palabra: señalaron el lugar, el día , ó por mejor decir la noche , en que se havia de hacer la expenenéta; porque entre dia no tienen un instante suyo, y encada uno pueden ser llamados á Palacio. Sucedió, que la noche que fe havia señalado para la]unta, que se havia de tener en la Tienda del Presidente de los Doctores , al tiempo de encaminarme allá , mandó el Emperador abrir la barrera, que cierra el Campo Imperial , y con un Eunuco me embió á llamar, con orden de lleva i le un Cirujano. Este incidente me hizo faltar á mi palabra : me era fácil avisar á los dé la Junta, pero quise dexarios en fu duda. Ellos de fu parte , echándome menos, embiaron un criado á mi Tienda a avisarme , que me esperaban. En mi Tienda respondieron, qué havia salido. Se sobrecogieron al oir la respuesta, y íospeeharon que havia dicho mas de lo que podía probar.. Uno de ellos, que no creía , que un Estrangero , ó un Bárbaro , porqué aísí llaman á los que no fon Chi~ "* nos, pudíenc saber mas que él, perdió la paciencia, como después fe rné refirió, y dixo en alta" voz :„ Señores , hasta quando os dexarcis enga

ñarpor un hombre , que no satisfecho de have,t, ros muchas veces entretenido sobre la Religion;

con discursos frivolos , y desnudos de pruebas „ sensibles, quiere también engañarnos en las cosos » naturales con explicaciones sin fundamento , in„ ventadas por fu fantasía ? Qué fe dirá de nofo„ tros, sabiendo que ha juntado aqui tantos hom}> bres de bien para oír las fábulas, que nos quiere j, contar i Diciendo cfro, fe levantó prontamente: tono el camino de fu Tienda para ir a. dormís, y 'disipar su indignación. Los otros 3 mas moderados, fe retiraron poco dcípues , fin mostrar impaciencia.

El Presidente , que es amigo mió, sintió no haver podido efeufarme , ni prevenirme á tiempo, para que abandonasse una empresta , que creía superior á las fuerzas humanas : poi que en fu juicio, era violentar la naturaleza, el intentar , que fe el asfe el agua cerca de la lumbre. Vi el dia siguiente á estos Señores , que seguían el circulo de la caza. Fui á efeufarme, diciendoles el motivo, queme havia impedido ei afsistir. Por cortesía no me respondieron lo que sentían, pero su modo de hablar denotaba bastante , que me soltaban la palabra que; havia dado, y que para otra vez feria. Sera, repita qué} si lo queréis , efia misma, noche , porque no iré a Palacio , y temprano ire a casa del Presidente* En efecto llegué el primero, porque no pueden estos Señores dexar la Puerta , esto es, el Palacio, hasta que fe cierra. Se alegraron mucho de ver, que los estaba esperando. Después de los cumplimientos ordinarios, tomó cada uno fu lugar, sor-' mando una especie de circulo al rededor de urt gran brasero, que haviaenmedio de la Tienda ,. cuya abertura havian baxado mucho, para que aumentándose el calor , se impidíeste el efecto de la, operación. Comenzaron desde luego á hablar de cosas indiferentes; porque no viendo prevención alguna, creyeron que havia venido á efeufarme, 6 á divertirme á costa de los que havian tenido la simplicidad de creer, que se podían elar los líquidos en un lugar tan caliente.

Luego que vi ¿ que el calor era grande , y que comenzaban á arrimar sus bonetes, y casacas de pieles cebelinas > les hablé de esta manera, riéndome: ,, Ea , Señores, creo que nos veremos ,3 precisados á beber agua de nieve. Queréis que

la tenga prevenida á buena hora ? La proposición fué oida con rifa , y la tomaron por una chanza. Me pregunto el Presidente si hablaba de veras} y 4e respondí: ,, Cómo me atrevería yo á hablar de „otra manera delante de una Junta tan respeta,) ble? Mandad á vuestros criados, que me traygan 3) una taza de plata llena de nieve, con fu íal

villa llena de agua , y os haré ver , que nada 3) he dicho , que no pueda executar. Fui servido ai 9i punto, porque al tiempo de entrar, avisé á los críamelos del Pre/idente lo que me havian de tener 3) prevenido. Estaba sentado sobre una almohada 3, con las piernas cruzadas, como los otros.

Se me dio la taza llena de nieve , y la salvilla llena de agua tibia: este aparato despertó la atención de los assistentcs. Tenia que mezclar con la nieve , sin que fe viesse el nitro que havia traído. Tomé por pretexto, que las luces que alumbraban la Tienda , estaban demasiado cerca de rni, y me incomodaban la vista. Se dio orden á los criados , que las puíieísen en otra parte , y durante este movimiento, eche el nitro en la nieve.

Puse desde luego la escudilla en la salvilla con aguaría acerqué al borde del brasero, y haden* do como que me costaba trabajo mantener la escudilla, y la salvilla , combidé ai Doctor incrédulo a que la tomaste , entretanto que yo tenia la escudilla : convino en ello de buena gana, para tener elgusto de examinar de mas cerca la

ope

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