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cibió Cathalina el Bautismo, el mas principal de los Agniez, despues de semejante excursion, vino de buelta al Lugar del Salto con treinta Yroqueses, que havia ganado à Jesu-Christo. Buena

gana tenia la Neophyta de seguirle ; pero no estaba en su mano, por estàr, como ya tengo dicho, en poder de un tio, que con gran sentimiento veia delpoblarse su Lugar,y se declaraba abiertamente enemigo de los que querian ir à vivir con los Franceses.

El año figuiente hallò. Cathalina la ocasion que deseaba , para poner en execucion su designio. Una hermana fuya adoptiva se havia retirado con su marido à la Mission del Salto. El zelo

que tenian los nuevos Fieles, para atraer à esta Colonia à fus parientes, y amigos , la inspirò el pene samiento de llamar à Cathalina. Comunicò su intento à su, marido, quien prometiò cooperar à ello. Juntòse, pues, lo mas presto que pudo, con un Salvage del Lugar de Loreto , y con otros muchos Neophytos, que con pretexto de hacer comercio de Castores con los Ingleses , l'ecorrian los Lugares de los Yroqueses, con animo de empeñar fus conocidos à seguirlos , y à ser participes de la. dicha que gozaban.

Apenas llegò al Lugar de Cathalina , quando la hizo avisar en secreto del motivo de su viage, y del deseo que tenia su muger de tenerla consigo en la Mission del Salto, haciendo en pocas palabras el elogio de este lugar.. Dando oidos la Neophyta al aviso con el mayor gusto possible, la hizo decir, que estuviefie dispuesta à partir , para quando estuviesse de buelta del viage, que havia emprendido à la Colonia de los Ingleses precisa-

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mente para no dir sospecha à su tio. Estaba este ausente, y nɔ havia imaginado cosa alguna del animo de su sobrina, quien sin perder tiempo , fuè à despedirfe del Missionero , y à pedirle una recomendacion

para

los Padres Missioneros del Salto. El Padre de su parte no podia menos de aprobar la resolucion de la Neophyta : la exortò à poner en Dios su confianza, y la diò los consejos mas proporcionados à las circunstancias.

Como el viage de su cuñado era solamente un pretexto para ocultar su proyecto , su buelta fuè

muy prompta , y el dia despues de su arribo, partiò con Cathalina , y con su compañero el Salvage de Loreto. Muy presto la ccharon menos en el Lugar , y no dudaron , que se havia ido con los dos Salvages. Al punto despacharon un expresso à su tio con el aviso. Ele antiguo Capitan , zeloro del aumento de su Nacion , se estremeciò de colera à esta noticia : cargò fu escopeta con tres balas , y corriò tras de los que se llevaban à su sobrina. Fuè tanta su diligencia , que los alcanzò à poco

trecho. Los dos Salvages , que havian previsto que no dexaria de seguirlos, havian elcondido à Cathalina en un bosque espero y se pararon , como para tomar algun descanso. El viejo, 2dinirado de no vèr à su sobrina con ellos , defpues

de haverles hablado algun rato, creyò que havia dado credito con ligereza al primer rumor, que

se havia estendido , y se bolviò à su Lugar. Ella mirò la buelta repentina de su tio como efecto de la proteccion de Dios, y continuando su camino , llegò à la Mission del Salto , àzia el fin de Otoño del año de 1677:

Fuè

Fuè à hospedarse en casa de su cuñado : pertenecia la Cabaña à una de las mas fervorofas Christianas del Lugar , por nombre Anastasia , que tenia à su cuidado el catequizar a las personas de su sexo, que aspiraban à la gracia del Bautismo. El zelo con que cumplia su encargo , sus conversaciones, y exeinplos , embelesaban à Cathalina ; pero lo que mas la edificò fuè la piedad de todos los Fieles, que componian esta numerosa Mission. No acababa de admirar còmo los hombres eran tan otros de lo que avian sido en su Pais. cotejaba su vida exemplar con la vida licenciosa , que avian tenido; y reconociendo el dedo de Dios en tan extraordinaria mudanza , le bendecia sin ceffar, por haverla traido à esta tierra de bendicion.

Para corresponder à los favores del Cielo, creyò que se debia dàr enteramente à Dios , sin reserva alguna , defterrando todo amor proprio. Todas sus delicias desde entonces, hallaba en la Iglesia : alli eftaba desde las quatro de la maña, na , oìa la Missa, que se dice al amanecer; y despues la que se celebra para los Salvages al salir el Sol. Entre dia interrumpia su trabajo de quando en quando, para conversar con Jesu-Christo al pie de su Altar : bolvia otra vez al anochecer , y no falia de la Iglesia hasta bien entrada la noche. Estando en oracion , parecia toda recogida dentro de sì inisma. En poco tiempo la levantò el Espiritu Santo à un Dòn tan sublime de oracion , que passaba inua chas horas seguidas en las mas intimas comunicas ciones con su Dios, y Señor.

A este fervor juntaba una aplicacion casi continua al trabajo , y lo santificaba con las piadosas Tom.VIII."

con

conversaciones, que tenia con Anastasia , aquella fervorosa Christiana , de quien he hablado, y con quien vivia en estrecha amistad. Sus discursos , y. platicas eran por lo comun fobre la suavidad, que fe experimenta en el servicio de Dios., sobre los medios de agradarle mas,y adelantarse en la virtud, sobre algun caso de la Vida de los Santos , el horror que fe debe tener al pecado, y sobre el cuidado de satisfacer con la penitencia por los pecados, que por desgracia se huviessen cometido. Acababa la semana con un examen riguroso de sus faltas , è imperfecciones, para borrarlas, en el Sacramento de la Penitencia, confessandolas todos los Sabados por la noche. Se disponia à la confession con varias mortificaciones corporales; y quando le acusaba de sus faltas , aun las mas ligeras, lo hacia con tan vivos afectos de dolor , que se deshacia en lagrimas., interrumpiendo las palabras sus suspiros, y follozos. El alto concepto que tenia, de la Magestad Divina , hacia que miraffe con horror la culpa mas ligera ; y quando se le escapaba alguna imperfeccion , no. sabìa còmo. perdonartela à sì misma.

Virtudes tan señaladas, no me permitieron negarla por mas tiempo la licencia , que con instancias me pedia,de hacer su primera comunion por la Pasqua cercana de la Natividad de Jesu-Christo. No le concede esta gracia à los que vienen del Pais de los. Yroques, sino despues de muchos años, y repetidas pruebas de su virtud ; pero la piedad de Cathalina. la 'eximia de la practica ordina ia. Comu'sò por la primera vez con un fervor , que igualaba el aprecio grande, que hacia de esta gra

cia, y las piadosas ansias, con que deseaba alcanzarla. Todas las demàs veces , que se acercò à la sagrada Mesa , fuè siempre con las misınas disposiciones. Su exterior solamente,infpiraba devocion à los mas tibios ; y en los dias de Comunion general , las mas virtuosas procuraban à porfia ponerse juntas à ella : porque decian, que la vista Tola de Cathalina les servia de una excelente preparacion para comulgar dignamente.

Passadas las Pasquas de Natividad, estando el tiempo à proposito para la caza, no pudo dispensarse de seguir a su hermana , y cuñado à los bolques. Manifestò entonces, que en todo lugar, donde nos conduce la Providencia , podemos servir al Señor. Nada omitia de sus exercicios ordinarios, y su devocion la inspirò algunas obras piadosas en lugar de aquellas , que eran incompatibles con su mansion en los bosques. Todas sus acciones tenian su tiempo fixo, y muy de mañana se ponia en oracion , la qual duraba hasta acabar la que tienen costumbre los Salvages de hacer en comun. La continuaba por la noche hasta muy tarde. Quando los Salvages tomaban su comida para ir à cazar lo demàs del dia , ella se retiraba à hacer oracion , y. solia ser en la hora en que se oìa Missa en la Milsion. Havia colocado una Cruz en el tronco de un árbol , que estaba à la orilla de un arroyo , sirviendola de Oratorio esta soledad. Alli con el espiritu fe ponia al pie del Altar: unia su intencion con la del Sacerdote , rogaba à su Angel de Guarda , que assistiesse en su lugar al Santo Sacrificio, y la aplicasse el fruto: lo demás del dia gustaba trabajando con las personas de su sexo ; pero para desterrar

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