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tanda uéceífaria en un combate, tan digno de la divina atencion. , Quando los vi entrar dentro de la trinchera, fui volando para encontrarlos, y poniendome de rodillas , les bese los pies: los abrace tiernamente , bañado en lagrimas , que me Tacaban el gozo, y compafsion igualmente : les di la enhorabuena de la grande honra , que acababan de recibir, haviendo fido dignos de padecer oprobios, y tormentos por el Nombre de Jefus.: besé con refpeto los parages de fu pecho , y efpaldas, feñalados con los azotes , y con veneracion enjugué la fangre , que corría aun de fus cicatrices• No me canfaba de tomar fus manos. acardeneladas , y ponerlas fobre mi cabeza, ofreciendolas. al Señor, en fatisfacion de mis proprias ofenfas , y fuplicarle, por los meritos de fus generofos Confeífores, que abriefte los ojos de cfta ciega GentilidadLas diferentes muefiras de gozo , compafsion, refpeto, y ternura , que daba á mis amados hijos en Chrifto, fueron interpretadas de diferentes maneras por los Idolatras que havian de tropél entrado dentro de las trincheras.. Mirad, fe decian unos á otros, como los acaricia 3 porque no han defcubierto adonde eftán. fus teforos.. Con efta ocaíion les hice un largo difcurfo , para deíengañarlos : „ Si tuviera , les dixe , gana de amontonar riquezas , no. huviera venido á un Pais. tan po„ bie como el vueího, ni tan poco efeondiera en „ él las que huvi'eífe juntado en otras partes. Es „ v rdad, que tengo un gran teforo ;pero' anadie. 3, lo oculto. Mi teforo es el Reyno de los Cielos,. Jj que os anuncio, el qual ,.á precio de mi fangre,.

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5, quificra daros. Llevad á vueftro Principe eíla „ noticia : decidle , que fin que fe valga de la vio„ lencia , le ofreceré un teforo ineftímable, ea „ cuya comparacion, no merecen fu atencion to„ dos los teforos del Mundo. Comprehendieron facilmente mi penfamiento , y los mas entendidos entre ellos no repararon en culpar al Principe , por haverfe dexado engañar de la ernbidia , y malicia de los Bramenes.

Era medio dia, y en veinte y quatro horas no haviamos comido cofa alguna: fe retiraron los Miniftros del Principe confufos , por la crueldad, que acababan de hacer : y el Bramen , Comandante de nueftra guardia, nos hizo traer el arroz , y las legumbres , que fe havian hallado en mi pobre cho-. za. Se dio licencia á un Chriftiano , para que ía-¡ lieífe á bufear agua , y lefia.

Entretanto eferivió el Bramen al Principe , dandole cuenta de lo que havia paífado. Se pafmó el Principe de haverfe hallado tan pocas cofas en mi Iglefia; porque le havian hecho creer , que en un dia de Fiefta havian vifto un rico dosél, que valia mas de mil Pagodes, efto es, mas de quinientos doblones.

El dosél, á pefar del informe , no era mas que Una tela pintada, adornada de varios follages de feda de la China. Sofpechó el Principe , que yo havia recibido de antemano algun avifo , y la fofpecha cayó fobre elGovernadordela Capital, el qual es Chriftiano. Efte fe efcusó diciendo al Principe , que fi huviera yo tenido avifo por él, ó por medio de algun otro, de la orden dada contra mi, no ÍWYÍera yo dexado de ponerme en parage feguro^

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como Facilmente lo pudiera hacer: que no havia" que admirarfe, que mi Iglefia , y choza fueflen tait pobres , haciendo yo profefsion de la mas eftrecha pobreza : que los adornos preciofos , que fe havian vifto en mi Iglefia, eran unas piezas de feda , ó de tela pintada , que fe pedian preftadas á los Chriftianos , á quienes fe bolvian defpues de la celebridad de las fieftas: que él mifmo havia muchas veces preftado piezas de feda en tales dias , para adornar la Iglefia.

No fatisfizo al Principe fu refpuefta, y embió nueva orden al Bramen , mandandole atormen-< tar otra vez á mis dos Catequiftas, atenacear-i los , quemar mi Iglefia , embiar por todas partes Soldados , para coger á los demás Catequiftas , f\ hacerlos padecer los mifmos fuplicios. ,, Debeis,; i, le decia , atormentar á fus Emiífarios, de quie-i „ nes fe vale para engañar á mis vaífallos, y ha-t ss cer que abandonen la Religion de fus Padres.i Le daba tambien orden de encerrarme mas eftréchamente, fin poner en mi las manos. La defgracia fucedida á fu predeceífor, que havia dado la muerte al Padre Brito, le hacia temer caftig© (entejante, y por efta unica razon me trato con; alguna benignidad.

Leyó el Capitan la orden, por no eftár eí Bramen en éftado de notificarla , porque una calentura ardiente le tenia poftrado en la cama* Le atemorizó la enfermedad, que le fobrevino de repente , y perfuadiendofe , que era en caftigo. de la crueldad, que havia ufado contra mis Ca-< tequiftas , me embió á pedir , que le fueífe á vér al parage dentro de la trinchera donde eftaba Tom.riII. £ m.i

enfermo. Al punto fe efcusó fobre el modo indigno con que me trataba, echando la culpa á la avaricia del Principe , cuyas ordenes no podia menos de exccutar contra mi pcrfona, mis Catcquiftas , y mi Iglefia.

Le confirmé en el juicio , en que me pareció que eftaba, que una enfermedad tan repentina era, fegun toda apariencia , un caftigo del verdadero Dios , á quien peifeguia en la perfona de fus fiervos : Le dixe, que fiendo injuftas las ordenes , que havia recibido , no podia executarlas, fin hacerfe tan reo como el Principe , que las embiaba s que por lo demás , llegaría dentro de dos dias el primer Miniftro en fu buclta.dcl Exercito , y que hafta fu llegada podia fufpender la execucion de las Ordenes Reales. Hizolo , y luego que llegó el primer Miniftro , embié á pedirle audiencia. Dió orden á dos de fus principales Oficiales , que me vinieften á decir , que no me la quería dar , porque no penfaífe el Principe , que yo le havia fobornado con alguna cantidad de dinero , pero que daba licencia á mis Catequiftas para parecer en fu prefencia. Mandó luego , que les quitaífen los grillos, y que le fueífen á ver. Comenzó fu difcurfo, manifeftando el fentimiento que tenia de los tormentos, y afrentas, que les havian hecho padecer; pero añadió:No tiene razon el Principe de caftigaros , por haver 3i abrazado una Ley tan contraria á la del Pais , y por ayudar á un Eftrangero á predicarla , y á pervertir fus Pueblos ? Sois de la mifma Cafta „ que yo :pues por qué la deshonrais, figuiendo Má un hombre no conocido? Q^ué utilidad, y

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ri% honra hallais en efla Ley? Hallamos, refpondicron los Catequizas , el camino feguro del Cielo, y dela felicidad eterna.,, Bueno es eíTo, replico „burlandafe, que otra felicidad puede haver.fino „ la de efte Mundo? Yo , á lo menos no conozca „ otra, y vueftroGourou os engaña. Llegará el dia, refpondieronle los Catequizas, en que vos , Señor, y nofotros, cftaremos en la otra vida. Qué vida, les pregunto elMiniftro? Hay otra, replicaron ellos> Q en el Cielo , ó en el Infierno: efte para los malos ; aquel para los buenos. Queriendo ellos explicarle mas por extenfo fu creencia, los interrumpio diciendoles, que no tenia tiempo para examinarlo mas defpacio; pero que fi le daban fianzas, permitiría que le ííguieífen á la Corte , donde haría quanto eftuvieífc de fu parte, para apaciguar la colera del Principe. Al inflante fe ofrecio ua Chriftiano , Capitan de una Compañía de Soldados, á fer fu fiador, y fueron pu^ftosen libertad.

Mandó efte Miniftro , que me avifaífen , que fe opondría á la ruina de mi Iglefia , con tal que le dieífe palabra de algunos millares de efcudos , que facilmente podría facar del gran numero de Difcípulos, que tenia en el Reyno. Reípondi á la propuefta , que podian decir á fu Señor , y al mifmo Principe , que nada havia traído á Maraba, fino la Ley de Jefu-Chrifto , que les anunciaba, y mí cabeza para darla, fi era menefter, en teftimonio de la verdad de la Ley, que les predicaba : que efeogieflen , pues , la una , ó la otra, porque nunca confentiria, que refeatarten mis Difcipulos con dinero , ni mi vida, ni mi libertad. e No he edificado. efta Iglefia , fin una folemne

Z z „ licen¿!

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