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VOS,

fué al punto à verse con los Catholicos, y les representò la infelicidad de sus hermanos, y la récia tentacion en que estaban expuestos à mudar de Religion, à trueque de conservar la vida. .

Movidos entonces muchos Catholicos de compassion , y zelo , juntaron en sus casas todo lo que pudieron , y lo llevaron à la Carcel , acompañados del Padre Blein , que llevaba en unas alforjas los viveres, que havia agenciado para los pobres prifioneros. La misma obra de caridad prosiguiò haciendo todos los dias en compañia de algunos Catholicos , que iban por su turno socorriendo tan urgente necessidad. Pero el Padre atendia mas à las de sus almas, mayormente desde que supo que havia mandado decirles el Bajà , que era menester que se hiciessen Turcos , ò morir.

Al primer rumor de esta especie , fue corriendo el Padre Blein à laCarcel para favorecerlos,y disponerlos al martyrio , por si Dios les concedia el favor de derramar su sangre por tan buena causa. Hallòlos determinados à padecer todos los suplia cios del mundo, antes que faltar à la Fè. Todos fe confessaron con el Padre, y se dispusieron à morir por Jesu-Christo ; pero quando folo esperaban la sentencia de su muerte, emprendieron los Cam tholicos la noble idea de rescatarlos, y salvarlos.

Para este fin se abocaron con un domestico del Bajà, à quien debia su Señor una suma considera. ble de dinero, y le interessaron à que propusese à su Amo , que no le pediria nada de quanto le debia, con tal que le permitiefsc sacar a los prisioneros lo que pudiesse por su rescate : y al mismo tiempo le asseguraron , que le harìan los Chris

franos un presente, que equivaldrìa por lo menos à lo que le debia su Amo. Impacicite el doneltico de la dilacion de su paga, se alegrò inucho de tan buen expediente , y le propuso, sin pérdida de tiempo, al Bajà , quien contentissimo de poder delhacerse à tan poca costa de un acreedor importuno , convino , sin dificultad; en lo que pedia. El domestico ponderò mucho à los Christianos el efecto de su grande autoridad con el Bajà : y los Christianos , para no faltar à su palabra, escotaron entre sì , y compusieron la suma prometida. En esta ocasion fuimos de parecer , que debiamos darles exemplo, y les ofrecimos un Caliz , y dos Coponės nuestros para contribuir à la buena obra ; mas no quisieron admitirlos por respeto a los Vasos Sagrados. Entregòse la prometida suma al domestico del Bajà , y fueron puestos en libertad los prisio . neros', quedando toda la Ciudad sumamente edificada de la caridad de nuestros Christianos, que fue celebrada aun de los mismos Turcos.

No es de passar aquì en silencio , que 'el Padre Blein

, cuya preciosa vida acabamos de perder , se expuso generosamente à morir en esta ocasion por librar a una Esclava Christiana , que iba à caer en las manos de los enemigos de su pureza. Despues de preservarla de tan grande, y tan inminente peligro , la recogiò en casa de un Griego fervoroso Catholico, y de los mas ricos de su Nacion, que la mirò como hija suya , hasta dotarla liberalmente para casarse.

No pararon aquì los Infieles , pues rabiosos de que se les huviesse quitado aquella inocente victima, vinieron como unas furias à casa

por

la noche, Nn 2

у

y haviendo forzado las puertas , arremetieron al Padre Blein , que acudiò al ruido, le arrastraron, y dieron muchos golpes, y aun sacaron los cuchillos para matarle, de lo que no se huviera libertado, li no huviera al punto acudido gente en su soa corro. No mostrò el buen Milsionero la menor al teracion à vista de lo que le sucedìa , ni se le oyò otra cofa , que bendecir à Dios por el mal tratámiento, que recibia en pago de la buena obra que havia hecho.

Yà fabrà V.P. como la Sagrada Congregacioni nos ha hecho la honra de escrivirnos una Carta, en que nos teftifica la satisfaccion con que queda de la caridad de nuestros Catholicos en esta ocas

fion

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Los exemplos de caridad, y zeto yà referidos: no son los unicos que nos ha dado el Padre Blein; otros muchos han visto Damasco, y Alepo, de que nosotros hemos sido testigos. Haviendo sabido un dia que una Christiana, que era inuy maltratada de su inárido , estaba resuelta à abrazar el Mahometisino', esperando por este medio libertarse de la crueldad del que la mortificaba , hallò modo de hablarla el Padre Bléin, y le representò tan viva, y eficazmente el horror del delito que iba à co metér, que la reduxo à dexar fu mal propofito. Noticiosos algunos Turcos de que havia sido el Padre Bleìn quien havia mudado la resolucion de la muger, se pufieron à esperarle en un sitio por dong de havia de passar. Arrojaronse sobre el con la mayor violencia , y derribandole en el suelo , le dies ron muchos golpes. Compadecido de el Padre un Turco , que viò desde su casa el furor de aquellos

hom

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dinero': y

hombrès brutales , volò àzia ellos , y les prometid una bolsa de quinientos escudos, con lo que le lix brò de sus manos , y le entrò en su casa. Vinieron los referidos Turcos pocas horas defpues por la prometida bolsa, mas se quedaron en blanco al vèr al Libertador, que les dixo con un tono muy colerico, y amenazador, que le siguiessen , que iba à que les dixesse el Cadì lo que merecen los que se dexan sobornar por

: y ellos se guardaron muy bien de seguirle , antes bien echaron à huir cada uno

por

su lado. Tambien hemos visto al Padre Blein ir todos los dias à limpiar las llagas, que havia sacado un Christiano de un maltratamiento , que le havian hecho los Infieles : de modo , que no podia haver máyor gusto para el Padre , que visitar encarcelas dos, ò assistir à enfermos. A todas estas buenas acs ciones añadia el Padre Blein la pràctica de las vira tudes religiosas. Su amor à la pobreza , le hacia fiempre tener por bueno todo quanto se le daba. Partia muy a menudo con los pobres su alimento ordinario. Consagraba à la oracion todas las horas que podia. El fervor que se traslucia en su femblante , y en la postura de su cuerpo, movừa à des vocion à quantos le miraban. Era tan grande su humildad, que aborrecìa con excesso toda alabanza. No havia quien no hicieffe fu elogio ; pero quando se conociò mas el concepto , que le havian ada quirido fus virtudes , fue en su muerte , pues auna que et contagio , que , que fue la enfermedad de

que muriò, no nos permitiò combidar para sus exed quias, no por esto dexaron los Griegos, y Maro nitas de venir de comunidad à hacer en ellas las

pre

preces, y ceremonias de su Rito. Besabante lasmanos , y los pies , y huvo algunos, que no pararon hasta quitarle algunos pedazos de su ropa. Muriò à los cinquenta y dos años de su edad, de los

quales havia empleado veintę y uno en las Missiones de Syrią : en las quales , si huviera querido Dios alargarle la vida, huviera hecho mucho fruto , pues (à Dios gracias) és cada dia mayor el fruto de la Divina palabra.

La reducion de nuestros Patriarcas Griegos à la Iglesia Romana , y

, y las del Obispo de Baruth, que ha seguido su buen exemplo, nos hacen esperarlos todavia mayores : por lo que estamos con la mayor ansia de que vengan los nuevos Missioneros, que Francia nos tiene prometidos, que de este mo

. do se repararà la quiebra de los Operarios , que hemos perdido en la assistencia de los apestados. La Mission de Damasco , y de Alepo , de que acabo de hablar , y

; y la de Tripoli , de que voy à dàr cuenta à y. P. recibiràn con gusto qualesquiera que

le embie la Providencia.

MISSION DE SAN JUAN DE TRIPOLI,
T
Ripoli , cuyo

, cuyo Puerto difta solo media léguă de la Mar, es la tercera Ciudad de Syria, en que tenemos residencia , à la qual diò principio el Padre Amieu , de nuestra Compañia. Este , def. pues de haver sido Missionero en Alepo , y DamafCO, fue en peregrinacion à Jerusalèn à visitar los Santos Lugares, en que se executaron los inas augustos mysterios de nuestra Religion. Bolviendo de su peregrinacion , passò por Tripoli , donde supo

que

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